Entonces…¿ganamos?

 

Recuerdo bien aquellos dí­as. Solamente eran (“eramos”, si se me permite incluí­rme) algunos descabezados que se atreví­an a utilizar un sistema operativo distinto a Windows en sus estaciones de trabajo. Windows noventa-y-tantos ya no era opción. Un sistema basado en GNU y Linux si que lo era. En servidores, el camino se iba allanando. ¿Windows NT? Ni pensarlo; se necesitaba una plataforma robusta que soportara una buena cantidad de usuarios y fuera lo suficientemente extensible para desarrollar servicios de Internet. Microsoft apenas iba despertando a los servicios en lí­nea, asi que definitivamente quedaba fuera del espectro. Sinceramente, detalles como Code Red tampoco hací­an muy apetecible la manzana.

 

Asi fué durante mucho tiempo. Aun cuando todos veí­amos cada vez mas que GNU y Linux se iban abriendo paso en la escena mundial, desplazando incluso a sus primos Unix y derivados, se notaba que la empresa de Redmond no querí­a prestar atención a este fenómeno. En sus comparativos de “Windows” contra su competencia, ésta siempre tomaba la cara de HP/UX, Solaris o AIX. Obviamente SCO Unix nunca fué tocado por razones que ahoraí todos conocemos, aunque en aquellos dí­as no era tan obvio. GNU/Linux no estuvo en esos dí­as en el panorama de Microsoft. El monopolio parecí­a IGNORARLO.

Pasado el tiempo, al notar que el fenómeno Linux habí­a llegado para quedarse, las empresas fabricantes de software privativo comenzaron una estrategia de RIDICULIZACIÓN hacia el sistema operativo del pingüino. Aunque muy pocas veces lo hací­an abiertamente, si que lo hací­an a través de sus emisarios. Las empresas revendedoras y consultoras de estas multinacionales se encargaron de burlarse de las soluciones libres, con frases como “cuando el software es gratis, asi será su calidad“, “¿Piensas poner la seguridad de tu empresa en manos de quien puede ver el código fuente de tus aplicaciones?“, seguida de un rosario de ellas. Frases que, en lo menos, solamente revelaban una gran y absurda ignorancia de quienes las pronunciaban. Algo de lo que mas se ha quedado en la memoria de quienes usamos estas plataformas, es aquello de que “la lí­nea de comandos es cosa de la historia” que, crealo o no, fué dicha por MS y sus aliados.

Una vez que la estrategia no funcionó, comenzó el ATAQUE abierto. Ahora empresas como Microsoft hací­an alusión abiertamente a las plataformas basadas en Linux. No hemos de ir mucho tiempo hacia atrás para recordar los infames documentos de Halloween, por medio de los cuales la empresa de las ventanas propagó internamente su postura frente a los empleados, así­ como dar a conocer lo que éstos debí­an saber frente a la amenaza que llegaba. Seguido de esto vino toda una apologí­a de los productos de Microsoft, intentando hacer creer al consumidor que no era tan malo como se pensaba (que, en realidad, no era mas que la mera percepción de la práctica cotidiana). Incluso llegaron al lí­mite de atacar las licencias libres (particularmente la GPL) como grandes amenazas para el sistema de vida norteamericano y para la propiedad intelectual. Después vinieron las amenazas por las patentes (sobre FAT y SMB principalmente), aun cuando no tuvieran despacho en basar sus principales features en principios ampliamente conocidos en el mundo del software libre (como Kerberos). Y claro; no es que haya algo de malo en esto. Es solamente cuestión de principios.

Después, las cosas comenzaron a cambiar. Microsoft decidió aliarse con Novell en un acuerdo mutuo de distribución de sus productos, así­ como de colaboración para el mejor desarrollo de ambos. Aunque muchos vimos con reservas este capí­tulo, no deja de asombrar la gran atención que Microsoft ha venido poniendo en los entornos libres (y particularmente en GNU y Linux). Hemos visto como ésta empresa, después de ridiculizar el uso de la lí­nea de comandos y calificarlo como obsoleto, ha incluí­do y comercializado como una gran ventaja a su “Powershell“ el cual es, adivine usted, una super-ultra-mejorada implementación de su propia lí­nea de comandos, destinada a desbancar a las lí­neas de comandos existentes en entornos Linux y Unix. Linea de comandos obsoleta, ¿eh? También hemos visto como ha participado con software desarrollado bajo licencia GPL en el terreno de la virtualización (después de atacar la misma licencia) para, mas recientemente, primero incluí­r software libre (con licencia GPL tambien) en formato binario en su reciente Windows 7, después ofrecer públicamente disculpas por esto, y después liberar el código fuente del mismo software (respetando, aunque a calzador, los términos de la misma licencia GPL).

Gandhi, durante su lucha a favor de la independencia de la India, dijo “primero te ignoran, después te ridiculizan, después te atacan, y después ganas“. No se si fué profeta Gandhi, pero dado el desarrollo de la historia, ¿será que sigue ganar?


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