Monthly Archives: August 2007

Mustang II

Marca: Ford

Modelo: Mustang II

Año: 1977 (aparentemente)

Proceso: 20%

Detalles:

– Lo principal, el motor funciona. Es uno de 4 cilindros (no me pregunten que tipo).

– Suspensión recién reparada.

– Llantas nuevas, rines deportivos 15″.

– La dirección, después de haber estado no se que tanto tiempo con agua puede tener algo de daños. Emite un ruido bastante escandaloso. Por lo pronto, parece que tira harto aceite de la cremallera (???).í  ¿Qué no se supone que es dirección HIDRíULICA??? JA-JA-JA

– Parece que por aceite de motor traí­a una especie de plasta (como de esa que usan para impermeabilizar los techos). ¿No deberí­a estar bueno el aceite de motor? Finalmente solo tení­a 6 años parado.

– Asientos buenos, aunque pronto le pondré unas cubiertas ya que son azules, y el coche deberá quedar mayormente rojo.

 

En fin. Ojalá quede bien; no es nada despreciable andar sobre uno de estos “caballitos”.

 

He aqui una fotografí­a en su estado actual:

Mustang II '77

Libertad de expresión y censura

Dí­cese de la censura:

 

censura.

(Del lat. censí«ra).

í 1. f. Dictamen y juicio que se hace o da acerca de una obra o escrito.

í 2. f. Nota, corrección o reprobación de algo.

í 3. f. Murmuración, detracción.

 

Aplicado a la Libertad de expresión, se entiende cuando alguien, teniendo el poder sobre algún medio de comunicación, evita que otros expresen lo que quieran decir, generalmente por considerarlo “inadecuado” para sus fines.

 

Regularmente la censura ha sido relacionada con la llamada “derecha” (dicho en la geometrí­a polí­tica), y no con pocas razones. En México hemos ya tenido de esto bastante, aunque curiosamente, no siempre ejercida por la “derecha”, estrictamente hablando. De hecho, las peores historias que conocemos en el paí­s, pueden ser relacionadas con el larguí­simo periodo de gobierno que tuvimos, donde el perfil del mismo no era precisamente derechista, sino de hecho mas orientado al centro-izquierda. Pero es que eso sucede solo en México. Ciertamente, en otras latitudes han tenido menos suerte. Bastarí­a mencionar a Franco en España para tener un ejemplo claro.

 

Lo interesante, es que difí­cilmente se logra relacionar a la llamada “izquierda” con la censura, y eso es debido a que históricamente ésta ha sido la mas perseguida, y por naturaleza, al menos en el discurso siempre se ha enfrentado contra los grandes poderes factuales que intentan conservar el poder económico sobre los mismos de siempre. Esto invita a acallar las voces de aquellos, y es por eso que siempre ha resultado victimizada.

 

Por eso, no deja de llamar la atención que medios de comunicación históricamente relacionados con la izquierda, ejerzan un poder de censura totalmente fuera de lugar (¿realmente estará fuera de lugar?). Me refiero particularmente al rojo (¿o amarillo?) periódico “La Jornada”. Ã?â?°sta publicación ha sido tradicionalmente crí­tica hacia los gobiernos tanto prií­stas como panistas, pero convenientemente dulce con los gobiernos izquierdistas. Y no es que esto lo vea mal. Siempre se requiere un contrapeso en los medios de comunicación. Lo que resulta chocante, es que proporcionando un espacio en sus publicaciones para que cualquier lector pueda hacer algún comentario público sobre alguna nota, solo les den cabida a los que están alineados a su lí­nea editorial. Ultimamente, pareciera que solamente aceptan comentarios que alaban la “obra” del “presidente” “legí­timo”, Andrés Manuél López Obrador. Cualquier intervención que se manifiesta en contra de esto, es simplemente descartada y nunca logra ver la luz.
 

Pero me he dado cuenta que van mas allá.

 

Reciéntemente abrió un espacio en Internet para establecer un “debate” en torno a la despenalización del aborto. De entrada, parecí­a que este si serí­a un lugar neutral de discusión, ya que aún cuando el moderador expresó abiertamente su posición a favor del tema, permitió la publicación de algunos comentarios que se posicionaban en contra. SIN EMBARGO, una vez que se inició la discusión, ya no se permitió la contraréplica de las mismas personas, con argumentos francamente hilarantes. La forma en que quedó dispuesto el debate, hace parecer que simplemente los que se manifestaron en contra del tema ya no supieron objetar ante los argumentos de los ponentes y otros participantes, cuando lo cierto es que las intervenciones si fueron enviadas, pero CENSURADAS (y con la peor censura, la previa, que es cuando se censura algo antes de ser publicado) por la moderación. Obviamente se manifestaron distintas quejas tanto a los mismos coordinadores del foro como a otras autoridades del periódico (pensando ilusamente que dicho comportamiento se debí­a únicamente a la iniciativa del moderador), con respuesta nula.

 

Es en verdad triste contar con este tipo de medios de comunicación. Y mas triste aún, que al final del dí­a lo único que hacen es desvirtuar al mismo movimiento que dicen representar. Pareciera que luchan por la libertad de expresión, siempre y cuando la misma no les perjudique a ellos.

 

En fin. Muy mal por La Jornada.