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Y que la verdad sea dicha…

Ayer dió inicio el programa “La verdad sea dicha”, el cual pretende en cierta forma emular tanto al que se creó antes de las elecciones del 2 de Julio (La otra verdad), como, principalmente -y dado que eso rindió mejores resultados- las ruedas de prensa mañaneras de Andrés Manuel López Obrador (a.k.a. AMLO).

Y bien: no podí­a dejar de pasar la oportunidad de ver este programa. Se transmitió a la 1AM (hora del centro de México), con una duración de 30 minutos. Inició una señorita, la cual, en tono muy amable, dió la mas cordial bienvenida al auditorio, para después dar paso a -según sus propias palabras- un gran hombre, practicamente el adalid de la libertad en México, no sin antes advertir que en dicho programa se dirí­an las cosas como son, sin cortes ni censura. Según ella, “romperí­an” el cerco informativo que se ha colocado en torno a este mesí­as tropical.

Ya puestos en esas, me animé a seguirle. A continuación, pasó AMLO a dar una charla de alrededor de 15 minutos (la verdad, esperaba la media hora completa). Dió inicio con una especie de autocongratulación por el hecho de “haber logrado” por fin que un medio les permitiera decir “su veldá”. Se quejó indirectamente de Televisa, diciendo que aquellos nunca le permitieron hacerlo, pero tampoco le otorgó reconocimiento a TVAzteca, ya que primero “tenemos que ver como se portan”. Y después de esto, inició su discurso. No se podí­a esperar mas, realmente. La misma cantaleta de toda la vida. Que si *ellos*, los malos, y *nosotros* los buenos. Que si el pelele (copiándole aquello de “no lo insulto, lo defino” a Ruiz Healey), y que si los delincuentes de cuello blanco. Diciendo que los delincuentes no deberí­an estar en la carcel, si primero son unos “luchadores sociales” (haciendo referencia a Flavio Sosa, detenido por sus destrozos en Oaxaca).

En fin. Todas esas cosas que ya se le han escuchado una y otra vez. Y por supuesto que hubo cortes, pero por como se vieron, al parecer fueron cortes de edición precisamente de ellos (dado que ni siquiera se ha escuchado una queja en torno a eso). Si 15 minutos fueron aburridos, no quiero pensar como hubiera sido la media hora completa de escuchar a este buen hombre. Lo que yo me pregunto es: ¿es esta su verdad? ¿es esto lo que “ellos” dicen que no están dejando salir a la luz los medios? áPues si no dijo nada nuevo, hombre! Ya estarí­a bien que le bajaran a su dosis de éxtasis. Mas bien pareciera que quienes construyen un cerco a través de el son sus allegados (particularmente el tocayo), de tal modo que piense que todo lo que dijo ayer nunca se lo habí­an permitido decir en los medios abiertos.

Gerardo Fernández:  no seas malito y ya dejale ver algo de televisión pública, ¿si? Pura Jornada es malo para la salud.

Dió a conocer, para los que no lo sabí­an (¿creerá que eso también estuvo oculto?) que envió una propuesta al congreso para establecer una nueva “Ley de precios competitivos”, nota que fue cubierta en su tiempo por todos los medios de información. Sobre este tema, solo tengo una pregunta: ¿qué seguirá? ¿establecimiento de soviets? áAh! áPues si el PRD no es otra cosa que eso!

Después hizo un llamado a todos los televidentes a unirse a su “Gobierno Legí­timo” como representantes, diciendo como serí­a dicho proceso. Básicamente se trata de aceptar la carta donde, a grosso modo, te comprometes a luchar contra los ricos para darle dinero a los pobres (y otras cosas, como evitar la privatización de los bienes de la nación… ¿porqué no nos quitamos de lí­os y lo mandamos a Venezuela?) Terminó el fragmento del “Presidente Legí­timo de México” (que ya quisiera yo saber como se ganó esa legitimidad), y pasaron al espacio cómico del programa. áSi! áHicieron un espacio cómico! Una especie de noticiero, con un presentador llamado “Carlos Loque Te Amuela” o algo por el estilo, que tení­a puesto un disfraz de el presidente de triste memoria, Carlos Salinas de Gortari. Dedicaron ese espacio para -principalmente- burlarse de los personajes de la polí­tica actual, obviamente atacando mas que todo -y con mucha furia- a “la derecha”. Esa dicotomí­a que se traen me parece bastante nefasta, a decir verdad.

Y después de eso terminó el programa con la misma señorita que lo inició, agradeciendo nuestra atención (mí­a, que nomas por morbo lo vi, y de todos los incautos que creen lo que cualquier demagogo les viene a decir).

¿Cuándo aprenderán?